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6. LAS ÓRDENES RELIGIOSAS El territorio de la Comunidad Valenciana, dividido fragmentariamente en varias diócesis, debe su unidad a la conquista cristiana emprendida por Jaime I. La voluntad fundadora del rey conquistador se apoyó con firmeza en la organización eclesiástica vertebrada en torno a las diócesis (Tortosa, Valencia, Segorbe y más tarde Orihuela), y en el papel que podían desempeñar las órdenes religiosas, verdadera punta de lanza de la Cristiandad expansiva de la Europa del siglo XIII. Al lado de la caballería feudal y de las milicias urbanas estuvieron siempre los monjes y los frailes; allá donde alcanzaban las nuevas fronteras en expansión no tardaban en llegar las fundaciones de monasterios y conventos. Los grandes señores feudales y los reyes, empeñados en la conquista de nuevas tierras a musulmanes, deseaban el respaldo de las oraciones monásticas, admiraban el modelo del nuevo caballero cristiano propuesto por San Bernardo y aspiraban a reposar al final de sus días en una iglesia abacial.
Jaime I el Conquistador profesó particular estima a los monjes blancos de Poblet y patrocinó la temprana fundación cisterciense de la Abadía de Benifassà, filial de Poblet, al igual que el monasterio y hospital de San Vicente de la Roqueta a las puertas de Valencia. De la misma orden, aunque procedentes de Santes Creus, eran los monjes que trajo Jaime II para la fundación de Santa María de la Valldigna. Ya en las proximidades de Valencia, el cenobio cisterciense que aquí se establece ocupó el solar sobre el que luego, en el siglo XVI, se erigió San Miguel de los Reyes para la orden jerónima. Las órdenes militares del Temple y del Hospital evocaban el sentido de cruzada que tuvieron en su fundación con su presencia en la frontera valenciana. Los caballeros remodelaron castillos y construyeron iglesias y hospitales. Fortalezas como la de Peñíscola y conjuntos como San Juan del Hospital en Valencia, testimonian el poder de la primera etapa de su historia valenciana. Ante la supresión de la orden del Temple en 1312, Jaime II obtuvo del Papa la fundación en 1317 de una nueva orden militar, la de Montesa, propia del reino de Valencia, que tuvo sede en el castillo de Montesa, residiendo su gran maestre en la amurallada villa de San Mateo. La orden de la Merced, fundada con el apoyo de Jaime I por San Pedro Nolasco pocos años antes de la conquista de Valencia, se dedicó a redimir a cristianos que se hallaban cautivos por los infieles y a desempeñar en cierto modo una labor hospitalaria. Sus casas se espigaron por los nuevos territorios conquistados a los musulmanes, con sedes en diversos lugares, destacando entre todas el monasterio de El Puig, vinculado al hallazgo de la imagen de la Virgen y a la batalla que decidió la toma de la capital por Jaime I, quien proclamó a la Virgen del Puig patrona del nuevo Reino de Valencia.
De carácter eminentemente urbano vendrían después las órdenes mendicantes, Dominicos, Franciscanos, Agustinos y Carmelitas, que apostaban por una vida de pobreza y dirigían su apostolado hacia las ciudades con nuevas formas de religiosidad, distinta a la vida contemplativa que se venía ejerciendo en los aislados monasterios. Pronto alcanzaron un desarrollo notable, y el apoyo que recibieron por parte de todos los estamentos se tradujo en poco tiempo en espléndidas construcciones monásticas de las que la ciudad de Valencia conserva algunas en pie, como los conventos del Carmen y de Santo Domingo, este último enriquecido con la capilla de los Reyes fundada por Alfonso el Magnánimo. La influencia de algunos frailes mendicantes, como el dominico San Vicente Ferrer, no se limitaba a las predicaciones pues llegaría a intervenir como consejero en asuntos de estado. Las órdenes monásticas favorecieron el desarrollo de una iconografía religiosa referida, en primer lugar, a los fundadores y venerables de la propia orden, y a devociones alentadas con su predicación. Así se explican las numerosas representaciones de San Benito, San Bernardo, San Pedro Nolasco, Santo Domingo, San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, San Bruno, San Francisco de Paula, San Jerónimo, San Vicente Ferrer o San Ignacio de Loyola, representados en la exposición con algunas de las imágenes que pertenecieron a los cenobios valencianos.
Piezas 134 Tabla de San Vicente Ferrer. Juan Reixach. Catedral de Valencia. 135 San Miguel pesando las almas. Rodrigo de Osona. Catedral de Valencia. 136 Santo Entierro. Fernando Llanos y Fernando Yáñez. Catedral de Valencia. 137 Adoración de los Pastores. Paolo de San Leocadio. Catedral de Valencia. 138 Escena de San Narciso. Maestro de San Narciso. Catedral de Valencia. 139 Escena de San Narciso. Maestro de San Narciso. Catedral de Valencia. 140 Escena de San Narciso. Maestro de San Narciso. Catedral de Valencia. 141 Ángeles del órgano, Dios Padre y figuras musicantes. Catedral de Valencia. 142 Diez esculturas de terracota. Catedral de Valencia. 143 Placa de Calixto III. Catedral de Valencia. 144 Arqueta de Hueso. Catedral de Valencia. 145 Arqueta de ágatas. Catedral de Valencia. 146 Portapaz del Niño Jesús. Catedral de Valencia. 147 Portapaz de San Jerónimo. Catedral de Valencia. 148 Escena de la Vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 149 Escena de la Vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 150 Escena de la Vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 151 Escena de la vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 152 Escena de la vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 153 Escena de la vida de San Andrés. Joan de Borgonya. Catedral de Valencia. 154 Cáliz y patena renacentista. Valencia, Iglesia de San Nicolás. 155 Custodia procesional. Valencia, Iglesia de San Agustín. 156 Casulla renacentista con tira bordada vertical. Ayuntamiento de Valencia, depositada en el Monasterio del Puig. 157 Salvador (El rubio). Joan de Joanes. Museo Bellas Artes de Valencia. 158 Cáliz y patena de Calixto III. Seo de Xàtiva. 159 Cruz procesional. Bocairent. 160 Cáliz y patena. Andilla. 161 Custodia-viril renacentista. Iglesia de Callosa del Segura. 162 San Miguel. Jacomart. Catedral de Segorbe. 163 Casulla gótica de Lucca. Catedral de Segorbe. 164 Casulla renacentista del escudo. Catedral de Segorbe. 165 Arqueta de Hueso italiana del siglo XV. Traiguera. 166 Improperios. Maestro de Alzira. Catedral de Valencia. 167 Relicario de busto. Siglo XVI. Catedral de Segorbe. 168 Relicario de busto. Siglo XVI. Catedral de Segorbe. 169 Boceto del antiguo retablo de plata de la catedral de Valencia. Archivo Catedral de Valencia. 170 Adoración de los Pastores. Fresco de Francesco Pagano. Catedral de Valencia. 171 Custodia-ostensorio de templete. Burriana, Iglesia parroquial del Salvador. 172 San Dimas. Catedral de Valencia. 173 Santos Cosme y Damián. Miguel de Prado. Colección particular de Valencia. 174 Virgen de Gracia. Paolo de San Leocadio. Iglesia parroquial de Enguera.
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