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5. ENTRE BARROCO E ILUSTRACIÓN.

La prosperidad que en todos los órdenes se acusa en el Reino de Valencia en el último tercio del siglo XVII se trunca al comenzar la centuria siguiente con el estallido de la guerra de Sucesión. Mayoritariamente partidario del Archiduque de Austria, la derrota de éste supuso para Valencia la abolición de los Fueros con las preeminencias que ello le confería, pasando a ser una ciudad más del nuevo estado centralista y en todo sometido a las leyes centralizadoras. El nuevo rey Felipe V a través del decreto de Nueva Planta 1707 instaurará un régimen institucionalizado basado en un estado racionalista abstracto dedicado al bien público. La nueva monarquía borbónica, revisionista, pretenderá mediante el despotismo ilustrado hacer la revolución desde arriba, y para facilitar modelos gobernantes atribuirá al rey una soberanía ilimitada.

Frontal de plata, Siglo XVIII. Parroquia de San Andrés de Valencia.

El espíritu emprendedor de los dirigentes del siglo XVIII se manifestó en todo el Reino de diversas maneras. En el terreno artístico, y más concretamente en el campo de la arquitectura, entre los continuadores del barroco decorativo setecentista, capitaneado por Juan Bautista Pérez Castiel, hay que citar a José Mínguez. Pero el barroco italianizante y cosmopolita se introduce en Valencia con la remodelación de la Iglesia de los Santos Juanes (1693 - 1702), y en su vertiente borrominesca con la construcción del extraordinario portón de la catedral (1703 - 1752), obra proyectada por Conrad Rudolf, discípulo de Bernini, la cual ejercerá gran influencia en el barroco coetáneo posterior, incluso en la evolución del retablo. Otra vertiente del Barroco es la que ofrece José Cardona y Pertusa, muerto en 1732, autor del convento de San Sebatián (1725 - 1739) y discípulo de Tosca, de quien deriva la impronta vignolesca de su obra. La producción de ambos arquitectos puede ser considerada como precedente del clasicismo arquitectónico valenciano, a pesar de conservar matices barrocos en el elemento decorativo, como se deja ver en la Iglesia de la Congregación del Oratorio (1725 - 1736). La vertiente decorativa del rococó queda en tierras valencianas magníficamente representada por la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas (1740 - 1744), obra maestra ideada por Hipólito Rovira y labrada por Ignacio Vergara.

Dalmática de terno rococó genovés. Siglo XVIII.
Monasterio de Carmelitas Descalzas de San José y Santa Teresa de Valencia.

En la segunda mitad del siglo la práctica de la arquitectura estuvo cada vez más controlada por la Academia de Bellas Artes de San Carlos, fundada en 1768, en la que destacan las figuras de Vicente Gascó, Felipe Rubio y Antonio Gilabert. A este último se debe la remodelación clasicista de la catedral de Valencia a partir de 1774, transformando su estilo gótico en un lenguaje grecorromano de evidente personalidad. Suya es también la Iglesia de las Escuelas Pías 1767-1773, inspirada en el Panteón romano. Su sensibilidad clasicista contrasta con la pervivencia del barroco decorativo de la Capilla de San Vicente Ferrer, en el Convento de Santo Domingo (1772 - 1781), concluida y decorada por el académico José Puchol siguiendo planos de su padre.

SaMaella. Exequias del Beato Gaspar Bono.
Museo de Bellas Artes de Valencia.

En cuanto a la pintura, el decorativismo barroco triunfa a partir de último tercio del siglo XVII, inspirándose en el barroco madrileño aunque con factura más tosca, según descubre el estilo acumulativo de los hermanos Guilló, que fue sustituido por el arte de Palomino, que se desplazó a Valencia en el quicio de los siglos XVII y XVIII para pintar por consejo erudito del canónigo Vicente Vitoria, residente en Roma, la bóveda de la iglesia de San Juan del Mercado. A continuación Palomino emprende la pintura de la cúpula de la Basílica de los Desamparados. La lección de Palomino la recoge Juan Conchillos y posteriormente Evaristo Muñoz, aplicándola en sus lienzos durante el primer tercio del siglo XVIII. A mediados de siglo, el estilo pictórico que se abría paso en Valencia era el de José Vergara, fundador de la Real Academia de San Carlos en 1768. .

 

Piezas

103 Boceto escultura de San Vicente Mártir. José Esteve. Museo de Bellas Artes de Valencia.

104 San Lorenzo y San Vicente. Jerónimo Jacinto Espinosa. Museo Bellas Artes de Valencia.

105 Escultura plateada de San Vicente Ferrer. Francisco Eva. Catedral de Valencia.

106 San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir. Museo de Bellas Artes de Valencia.

107 San Luis de Anjou y San Vicente Ferrer. Joan de Joanes. Catedral de Valencia.

108 Santos Bernardo, María y Gracia. Anotoni Peris. Catedral de Valencia.

109 San Pedro Nolasco. Visión premonitoria de la conquista de Valencia. Jerónimo Jacinto Espinosa o Pablo Pontons. Museo Histórico, Valencia. Ayuntamiento de la Ciudad.

110 San Pascual Bailón. Atribuida a Bernardo López. Museo Bellas Artes de Valencia.

111 San Juan de Ribera. José Vergara. Valencia, Colegio del Corpus Christi, Patriarca.

112 Ángel Custodio de la Ciudad y Reino. Joan de Joanes. Catedral de Valencia.

113 San Miguel Arcángel. Siglo XIV. Parroquia de Sot de Ferrer.

114 San Mauro. Anónimo ribaltesco. Valencia, Colegio del Corpus Christi, Patriarca.

115 San Jasón. Anónimo ribaltesco. Valencia, Colegio del Corpus Christi, Patriarca.

116 Muerte de San José. Seguidor de Orrente. Valencia, parroquia del Carmen.

117 Altar de San Jaime. Grupo de plata. Catedral de Valencia.

118 Retablo de San Dionisio y Santa Margarita. Vicente Macip. Catedral de Valencia.

119 San Antonio Abad. Vicente Macip. Museo de Bellas Artes de Valencia.

120 Beato Gaspar Bono. Camarón. Capilla de la Universitat de Valencia.

121 Beato Nicolás Factor. José Vergara. Capilla de la Universitat de Valencia.

122 Beato Andrés Hibernón. Imagen de Roque López. Convento de Santa Ana de Jumilla.

123 Beata Inés de Benigànim. Francisco Bru. Lienzo del siglo XVIII. Valencia, Iglesia del Pilar.

124 Venerable Agnesio. Atribuido a José Orient. Valencia, Sacristía Basílica de la Virgen.

125 Hermano Francisco del Niño Jesús. Juan de Sariñena Valencia, Museo de la Ciudad.

126 Venerable Domingo Sarrió. Museo Histórico, Ayuntamiento de Valencia.

127 Venerable Don Luis Crespí de Borja. José Orient. Museo Histórico, Ayuntamiento de Valencia.

128 Venerable Francisco Jerónimo Simó. Atribuido a José Orient. Valencia, sacristía Basílica de la Virgen.

129 San Pedro Pascual revestido de canónigo. Anónimo siglo XVIII. Valencia, Museo de la Ciudad.

130 Efigie de San Francisco de Borja. José Orient. Valencia, Basílica de la Virgen.

131 Venerable Margarita Agulló. Retrato de Francisco Ribalta. Valencia, Colegio del Corpus Christi, Patriarca.

132 San Luis Beltrán. Juan de Sariñena. Valencia, Colegio del Corpus Christi, Patriarca.

133 Santo Tomás de Villanueva. Jerónimo Jacinto Espinosa. Museo Bellas Artes de Valencia.

 


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